The Wicked + The Divine: Y a los 90 años resucitaron.

El cómic que por alguna ridícula razón no está siendo publicado en España.

Por Javi Jiménez.

Cuando pensabas que todas las historias ya estaban contadas pero que estabas contento de que Saga siga siendo tan refrescante. Cuando creías que no había ninguna historia capaz de capturar el zeitgeist actual sin ser un horrible ensayo sociológico o peor aún, una acumulación de clichés protagonizada por youtubers e instagrammers.
Han hecho falta 90 años para que los dioses del panteón volvieran a caminar entre los mortales, bajo la forma de jóvenes, aunque sea solo durante 2 años,  para que nos revelaran la verdadera esencia del ser humano actual.

Inevitablemente cuando los dioses se manifiestan se convierten en estrellas mediáticas, capaces de arrastrar a las masas meramente con su carisma.  Hasta tal punto es así,  que merecen su propio fenómeno fan, con convenciones, portadas en revistas y merchandise super chulo. Estrellas de rock sin banda. Estrellas de cine sin películas. Formando su propia religión sin ningún credo más que el consumo. No es un secreto que el fenómeno fan lo inventaron las religiones.
Estampitas, colgantes, libros, festividades dedicadas en exclusiva a rendir culto al dios que eres fan, convenciones anuales… ¿Te suena?

La serie de Image Comics, también es ambiciosa creativamente. El diseño del cómic y su narrativa está recién salido de la nueva escuela (sí me permitís llamarla así) del cómic americano. En algún momento de contenido altamente experimental y  capaz de estimular a muchos niveles, como una lata de Red Bull de medio litro en estómago vacío a las 7 am. Jamie McKelvie hace un trabajo excelente, consistente y considerando los bocetos de Kieron Gillen que le sirvieron como indicación, genial.

The Wicked + The Divine no es solamente una historia con una trama más adictiva que la heroína y dibujo exquisito. También aglutina en sus páginas el espíritu de nuestra sociedad y el más individual anhelo de transcender, por ser especial en un mundo hiperconectado y en el que somos más conscientes que nunca de nuestra insignificancia. A pesar de que los dioses caminen entre nosotros olvidemos a esos otros a los que llaman superhéroes, esto es una historia mucho más humana. Salimos del ghetto de Marvel y DC para contar historias que conectan de verdad con jóvenes y adultos de cualquier procedencia.

Kieron Gillen (al que ya le conocéis de petarlo en Marvel con trabajos como Jóvenes Vengadores o en la serie de Loki) y Jamie Mckelvie (compañero de fechorías en la serie de Jóvenes Vengadores) consiguen conectar a la perfección con una generación que no es la suya pero a la que se sienten cercanos. En esta historia sobre dioses y fans, hay mucho de la propia experiencia de los autores en sus contactos en las convenciones y también vuelven a conectar con la época en la que eran bombas de hormonas, en la que no sabían qué hacer y admiraban a otros que proyectaban la visión que ellos mismos querían conseguir para sí.

Y todo esto en un cómic cojonudo, que a pesar de ya tener en el mercado tres tomos recopilatorios, una legión de fans muy activa y el beneplácito de la crítica no ha encontrado un hogar editorial en este país.

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Acerca de Javier Jimenez 195 Articles

Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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