¿Todo gratis? Tu dinero importa

Hay que elegir muy bien donde pones tu pasta. ¿Qué artistas se encargarán de suministrar tus vicios en el futuro? De tus decisiones depende su futuro.

Por Javi Jiménez

En estos tiempos de crowdfunding, con páginas como kickstarter lanzando proyectos amateur día tras día; de artistas que deciden distribuir su trabajo en formato digital, proyectos independientes que deciden dar el paso y sumarse a una industria ya sobrecargada y otro millar de locos soñadores que bien porque los medios tradicionales no están a su alcance o las condiciones que les plantean son abusivas, han dado el puñetazo en la mesa y se han arriesgado a crear bajo su cuenta y riesgo.

Sí, en estos tiempos, elegir donde pones tu dinero puede ser vital.

lobodewallstreet
La pela, es la pela.

La industria cultural (ya hablemos de cómic, cine, música, literatura o videojuegos) como todos bien sabemos se fundamenta en las deshumanizadas profecías de las cifras. Desde nuestra perspectiva de consumidores significa que la diversidad de productos que llega a nuestras manos está seleccionada, la mayor parte de las veces, por criterios económicos.A la hora de lanzar un producto se enfrentan dos criterios,  lo que vende y que no. Lo que tiene un éxito probado frente a explorar nuevos horizontes. La certeza frente al riesgo.

Esto, por mucho que nos pese, determina en gran medida la producción cultural (no dejamos ejemplos, pero seguro que te ocurre más de uno querido lector) Por suerte, no siempre esto determina la calidad de los productos finales o que no pueda existir un reducto de la industria que trate de hacer cosas de calidad y nuevas, pero si que conduce inevitablemente a un estancamiento.

Afortunadamente a día de hoy los artistas tienen el acceso a la autoedición más al alcance de la mano que nunca. Internet ha democratizado el acceso a medios profesionales de difusión y creación de contenidos. Donde antes era necesaria una distribuidora para que los productos llegaran a las tiendas, ahora una simple página web por unos pocos euros al mes puede hacer llegar tu creación a millones de clientes potenciales.

Suena fantástico, ¿verdad? Lamentablemente, esta capacidad de acceso a todos estos productos, ha traído consigo el  ya manido “todo gratis”, una situación muy compleja que se escapa de mi mano y no quiero tratar en profundidad en este pequeño post. Sin embargo, la realidad es que cada vez somos más reticentes a pagar por cosas que podríamos conseguir gratis por otros medios.

Es momento de replantearse un poco esta mentalidad.

Mmm, quizás no.

En la actualidad el jodido dinero lo mueve todo y esto no tiene ninguna pinta de cambiar en el presente inmediato.  Como consumidores tenemos un gran poder en nuestras manos, independientemente del poco dinero que queramos gastar en estos nuestros vicios,en cuáles,  dónde y cómo lo invirtamos importa. Con nuestro dinero, con una compra, estamos demostrando nuestro apoyo a artistas y creadores y avalando los modelos de negocio que hay detrás de ellos.

Pagando por un CD estas repartiendo tu apoyo a gran variedad de personas, desde el músico hasta el dueño del establecimiento. Quizás esto no sea muy importante si compras un CD del grupo número 1 de todas las charts en Amazon, de la misma manera que apenas es perceptible esa película que te descargaste del último blockbuster veraniego.  Igualmente, el impacto, por pequeño que sea es real.

Sin embargo, conforme reducimos la escala, y encontramos  productos fuera del circuito de las grandes multinacionales y artistas que deciden hacer cosas geniales fuera del sistema, o bien porque son productos “arriesgados” o porque no creen que los medios tradicionales sean positivos para ellos.  Aquí sí que cada euro cuenta.

Hay grandes artistas haciendo cosas por muy poquito dinero ahí fuera. Existen proyectos muy ambiciosos de obras de gran calidad que necesitan de nuestro apoyo para existir. Los creadores pueden vivir de la ilusión un tiempo limitado (exactamente hasta que se quedan sin un duro y deciden cancelar el proyecto), y si de verdad creemos que merecen la pena, ¿sería tan malo demostrarles nuestro apoyo de forma económica?

El futuro de la pila depende de ti.
El futuro de la pila depende de ti.

Ya sean Panel Syndicate y su cómic The Private Eye, las revistas humorísticas de Mongolia y Orgullo y Satisfacción, proyectos de prensa o radio como elDiario.es o CarneCruda (con el añadido que ello tiene), los cientos de videojuegos alucinantes que puedes apadrinar en kickstarter, bandas como  Zoo u Obsidian Kingdom; webcómics como El SistemaD13, Las Crónicas PSN o HTZ o cualquier otro proyecto, o servicio como Lektu(plataforma de libros digitales sin DRM y con ebooks desde menos de un euro), Filmin o el archiconocido Spotify; editoriales independientes, fanzines, comercios locales… Apoyar a estos creadores con nuestros euros ganados duramente, a la larga nos permitirá poder disfrutar de lo que verdaderamente nos gusta, apostar por artistas que creemos que valen la pena y por modelos de negocio  justos para artistas y consumidores.

La próxima vez que tengas diez euros para gastar en tus vicios, puedes tomarte un segundo para pensar ¿a quién estoy apoyando con esto? A la larga, solamente los que hayamos apoyado con este proceso continuarán. La decisión es nuestra.

Esto sirva de introducción para una nueva sección en la que os invitaremos a conocer aquellos proyectos que más nos gusten, para que no tengas problema en elegir donde dejar los dineros. Ya veréis cómo no te lo ponemos nada fácil para elegir.

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Acerca de Javier Jimenez 185 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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