TU (NO) NECESITAS SER UN HÉROE: Entrevistamos a Álvaro Arbonés

Si hablamos de Cine, hablamos de Ciudadano Kane. Si hablamos de novelas, del Quijote. Si hablamos de Televisión, de The Wire, si hablamos de videojuegos, de Bloodborne. Y si hablamos de Anime, hablamos de Evangelion. La serie más representativa de la animación japonesa ha cumplido ya más de 20 años, y sigue suscitando preguntas, moviendo a los fans y siendo uno de las puertas de entrada al anime. Con motivo de la publicación de TU (NO) NECESITAS SER UN HÉROE por parte de Héroes de Papel, entrevistamos a Álvaro Arbonés, autor del mismo y especialista en Shinji y sus desventuras. 

Por Andrés R. Paredes 

Buena parte de los primeros capítulos del libro está dedicado a los “orígenes” de Evangelion. Todas las series de Mechas que la precedieron y el trabajo de Anno y sus colaboradores. De no haber aparecido Evangelion, ¿crees que alguna otra serie habría ocupado su espacio como gran referente del Anime, o tendríamos ese hueco sin rellenar?

Esta pregunta me resulta problemática. Soy de la opinión que un medio, o en menor medida un género, no cambia significativamente por una sola aportación individual, pero no es menos cierto que no puede sustituirse lo que significó algo o alguien en un determinado momento por algo equivalente. Es decir, sin Evangelion la evolución del anime y las series de mechas sería otro, pero no podemos saber cuáles hubieran sido sus efectos.

¿Eso me va a impedir hacer historia ficción? Ni mucho menos.

Si nos basamos en lo que fue popular en la época, parece bastante evidente que, de no haber existido Evangelion, la gran serie de mechas de los 90’s hubiera sido La visión de Escaflowne. ¿Y qué cambio hubiera supuesto para el anime? Seguramente, ninguno. Tal vez un auge anterior del isekai —nombre del género donde una persona aparece, vía resurrección, invocación o reencarnación, en otro mundo—, o tal vez el puesto de Evangelion lo hubiera ocupado, merecidamente, Shōjo Kakumei Utena, convirtiendo a Kunihiko Ikuhara en una celebridad y «elevando» el género de las magical girls, cara a público, antes de la existencia de Puella Magi Madoka Magica.

Pero esto es un ejercicio de pura ficción. No sé lo que hubiera ocurrido de no existir Evangelion. Y a mis ojos, seguramente, no hubiera ocurrido nada radical. Tendríamos un escenario general bastante similar, con algunos cambios en lo particular, pero nada tan dramático como para que no pudiéramos reconocer nuestro presente.

Evangelion como Franquicia no sólo abarca el Anime y los Rebuilds, también videojuegos y su propio Manga. Sin embargo ninguno de ellos es mencionado en tu libro. ¿Porqué? ¿Aportan algo diferente, o nuevo, o complementan la visión de la serie original?

Realmente son obras complementarias, aunque de un modo lateral. No es que sumen, sino que expanden en otras direcciones.

El manga no lo menciono porque sigue su propia línea temporal. Hay cambios de suficiente calado como para considerarlo una historia aparte, forjada con los mimbres que dispuso Anno, pero propia de Yoshiyuki Sadamoto. Algo que hubiera dado, de por sí, para un libro con al menos la misma extensión que el que hoy nos ha reunido.

En el caso de los videojuegos, aunque generalmente supervisados por Anno, aportan sólo detalles superficiales, no siempre canónicos, dentro de la historia. Pueden tener cierto interés en términos de jugabilidad y mecánica, incluso de ciertos datos que aportan al respecto del contexto de la serie, pero su valor radica más en su función como productos independientes que como, en sí, parte intrínseca del universo narrativo de Neon Genesis Evangelion. El cual, personalmente, veo perfectamente encapsulado en las diferentes iteraciones del anime, ya sean las películas o la serie. De ahí que eligiera sólo hablar de ellas.

Eso no quita para que también me interese el manga y los videojuegos derivados. Y en principio, fue planteado un capítulo que tratara, aunque fuera someramente, todo el aspecto transmedia del mismo. Pero, al final, cayó por una cuestión puramente práctica: no encajaba dentro del contenido y temática general del libro.

La manera en la que la serie se va volviendo más y más abstracta a medida que pasan los capítulos (de la mano de la profundidad psicológica de sus protagonistas), ¿crees que benefició, perjudicó o la convirtió en lo que es a día de hoy?

Anno siempre tuvo en mente que la serie fuera volviéndose más compleja con el paso del tiempo. La primera parte debía ser, en la medida de lo posible, lo más cerca posible de lo que debía ser una serie de mechas. La aparición del monstruo de la semana, los líos que se van formando en el instituto y algo de tecnopalabrería que le termine de dar empaque al conjunto. Pero Anno siempre ha sido una persona con un gran interés en la narrativa, y no le interesaba hacer un mero procedural. Por eso, la serie, desde su inicio, ya estaba encaminada hacia esa abstracción. Algo que se ve especialmente claro en el cuarto capítulo, Lluvia, después de la huida / El dilema del erizo, donde Shinji hace un viaje introspectivo que incluso le lleva al interior de lo que bien podría ser un cuadro post-impresionista.

Por eso razón no creo que la abstracción de la serie sea lo que ha convertido a la serie en lo que es, sino que es lo que es. Le beneficie o perjudique, pues le beneficia en la medida que hay quien le fascina no entender y le perjudica en la medida que hay quien le molesta por eso mismo, su abstracción es la misma esencia de la serie. Su centro nuclear.

Es como Twin Peaks. Su subversión de ciertas reglas, pero manteniéndose siempre dentro de ellas, ha conseguido que sea lo que es hoy, pero también es su base. La razón de su existencia. No es posible separar ambas cosas.

Y tanto Evangelion como Twin Peaks sufren de ese mal absurdo que es tener fans y detractores que dicen que son incomprensibles, no tienen sentido y no se entienden, cuando ambas están perfectamente narradas, explicadas y cerradas, si bien no se lo dan todo mascado a un espectador que parece deseoso que le den una palmadita en la espalda mientras le dicen que es un muy buen chico.

Los fans de la serie han elaborado muchas teorías a lo largo de los años sobre todas las preguntas que quedan sin responder. Sin embargo en el libro éstas quedan apartadas en favor de una visión más psicológica de los personajes y sus reiterados problemas de comunicación. ¿Por qué?

El problema de las teorías de los fans es que son eso. Teorías. Posibilidades. Y son tan numerosas y extensas que, de tener que refutar o adscribirse aunque sólo fuera a las principales de ellas, requeriría escribir una enciclopedia, no un libro, sobre la serie.

Además, centrar mi mirada en teorías ajenas suponía un peligro muy tangible: la posibilidad de dejarme absorber por la idea que Neon Genesis Evangelion ha suscitado en cierta clase de público, más que por la serie en sí.

Para eso decidí hacer uso de un método hermenéutico. Me tome las fuentes primarias y secundarias como interpretaciones, las fuentes terciarias y de fans como teorías y sólo asumí como datos lo que de hecho pudiera observar en la obra en sí. De ahí el enfoque más psicologista. Eso, junto con la animación, la dirección, el diseño y el guión, son los aspectos que puedo analizar, sin salirme de lo que está diciendo la obra en sí.

¿Por qué entonces la psicología de los personajes y sus problemas de comunicación? Porque toda serie tiene un tema y, tras un minucioso trabajo previo, llegué a la conclusión de que ese era el tema.

En cualquier caso, lo que hay en el libro es mi propia interpretación. Otras interpretaciones también son posibles. Muchas de ellas se solaparán, sin negarse entre sí. Pero siguiendo con el método hermenéutico, yo soy adepto a la idea de que la mejor teoría es siempre aquella que consigue hilvanar en común la máxima cantidad de aspectos de una misma obra. Y, dentro de mis capacidades, la tesis que creo cumple esa condición es la que he manejado en libro. Incluso si hay otras posibles lecturas igualmente válidas e interesantes.

La historia de Evangelion está profundamente ligada a la situación socioeconómica de Japón durante los 80. La crisis o el Aum Shinrikyō son claros ejemplos que aparecen en tu libro. ¿Sigue existiendo esa conexión con la actualidad japonesa en los Rebuilds o la saga ya va más por libre?

En parte sigue existiendo esa relación. Japón no puede decir aún con mucho ánimo que ha superado la crisis y si bien sus problemas con sectas y grupos terroristas han alcanzado mínimos históricos, no quita para que sigan teniendo problemas. En cierto modo, especialmente en todo lo que tiene que ver con la criminalidad común y la usura, podríamos decir que las cosas no han hecho si no empeorar.

Ahora bien, hay que tener en cuenta una cosa: la relación de Evangelion con la actualidad nunca ha sido algo buscado. Es simplemente una respuesta natural al estado anímico de la nación.

Toda obra de ficción es un reflejo de su tiempo. De sus ideas, de sus defectos, de sus creencias. Es de ese modo del cual Evangelion está relacionado con el Japón de los ochenta y los noventa. No tanto de que intentara ser un reflejo, como que en tanto creado por seres humanos japoneses que vivieron el brutal choque sufrido entre la alegría despreocupada de los ochenta y la repentina caída en los noventa, no pudieron no transmitirlo en la obra.

Por extensión, los Rebuilds siguen haciendo eso mismo. Transmiten las ideas de su tiempo no porque lo busquen, sino porque es inevitable. Porque las personas pertenecemos a un tiempo y eso se trasluce, nos guste o no, en nuestras obras.

La herencia de Evangelion en la cultura (no sólo del anime) es notable. ¿Existen ejemplos de obras que alcanzan este nivel de complejidad y profundidad en el que además hayan Mechas inflando a hostias a Monstros?

De hecho, la subclase mecha abofetea monstruo no es tan común como cabría esperar. Lo más común después de la fiebre Mobile Suit Gundam, que aún sigue, es la idea de enfrentamiento entre grupos humanos. Mecha contra mecha, no mecha contra monstruos. Y si tiramos de ese hilo, la historia da mucho de sí.

Por un lado tenemos Tengen Toppa Gurren-Lagann, sucesora espiritual de Evangelion dirigida por Hiroyuki Imaishi, también Code Geass, escrita por Ichirō Ōkouchi y con diseño de personajes de las CLAMP, y todo Mobile Suit Gundam, que aunque de calidad desigual entre series, ya sólo con la original y la más reciente Mobile Suit Gundam: Iron Blooded-Orphans tenemos para hablar largo y tendido. No por nada, MSG es una auténtica institución en su Japón natal.

De todos modos, Evangelion es una serie única. Todas las aquí nombradas están mucho más enfocadas hacia los aspectos sociopolíticos o la aventura más que hacia el simbolismo o la psicología. Son, a su manera, igualmente profundas, pero también significativamente diferentes.

Acabemos con una pregunta que puede ocupar todo el artículo: ¿Qué crees que ocurrirá en Evangelion 3.0+1.0?

Si en la primera pregunta me pedías que hiciera historia ficción aquí me estás pidiendo que haga ciencia ficción. Y en más de un sentido. Pero eso no quita para que tenga mis teorías.

Personalmente creo que veremos una resolución de todo lo ocurrido no sólo en el Rebuild, sino también en la serie. Como señalo en el libro, hay muchos detalles que apuntan a que Kaworu ya ha vivido con anterioridad todo lo ocurrido. Y eso justificaría los cambios que se suceden. Si al final Evangelion es la historia de un ciclo eterno en el cual la humanidad ha de decidir su destino, con Shinji y Asuka haciendo el papel de Adán y Eva y repitiendo los mismos eventos durante toda la eternidad por ser los únicos dos humanos capaces de aceptar que ser humano es comunicarse con los otros y que eso es necesariamente doloroso, entonces Evangelion 3.0+1.0 ha de ser la resolución de ese ciclo. Ya sea porque se nos muestre explícitamente como un ciclo eterno que se repite una y otra vez o porque la humanidad logre romperlo por fin.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que esta interpretación viene teñida no sólo de las pequeñas pistas que hay a lo largo de toda la serie y las películas, sino también de otro detalle importante. El amor que siente Hideako Anno por Devilman, de Go Nagai.

Evangelion tiene muchos homenajes, explícitos e implícitos, al manga de Devilman. El más significativo son las manos de Gendo y Shinji, con el feto de Adán insertado y manchada de semen respectivamente, que nos remite hacia el signo del diablo que tiene Akira Fudo en la mano, pero no son los únicos. Hay muchos planos, detalles y referencias que nos remiten al manga o las diferentes adaptaciones de la misma. E incluso en su última adaptación al anime, Devilman: crybaby, Yuasa hace no pocas referencias de vuelta a Neon Genesis Evangelion.

¿A dónde pretendo llegar con todo esto? Que Devilman es la historia de un ciclo. De la lucha de Satán contra Dios, de cómo Satán se enamora de la humanidad, pero es incapaz de reconocerlo hasta que ya es tarde, no pudiendo abandonar su lucha contra Dios. Y ese es su castigo. Tener que vivir una y otra vez esa lucha donde su corazón y su alma se verán desgarrados por tener que matar aquello que ama. La humanidad, personificada en Akira.

No es improbable que Anno esté contándonos una historia similar. La caída de la humanidad, el castigo divino, ese ciclo eterno en el cual estamos condenados o a no entendernos y ser libres o a entendernos y estar encadenados los unos a los otros.

Creo que eso es lo que nos contará la última película del Rebuild. La explicación última de porqué las cosas son siempre iguales, pero ligeramente diferentes, entre iteración e iteración. Como la humanidad está condenada a un ciclo eterno del cual no es consciente ni puede escapar, salvo que tenga una revelación de la cual, quien sea que nos haya encerrado en ella, no parece que nos vaya a proveer.

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