Uncharted 4: La Importancia de saber decir “adiós”

Una despedida elegante para un clásico moderno

La cuarta entrega de Uncharted echar el cierre (de momento) a una de las sagas más icónicas de la industria en un ejemplo de elegancia
Por Chema Mansilla

La primera vez que oí hablar de Uncharted fue en una crónica del E3 de Hobby Consolas. En ella se hablaba de un juego que los mismo tipos del Crash Bandicoot estaban preparando para la recién estrenada PlayStation 3. Ya ha llovido y aquel juego de saltos que llamó la atención al redactor por sus poderosas animaciones y alucinantes paisajes se ha convertido en una de las franquicias más rentables y emblemáticas de Sony- Lo esperable, por lo mal acostumbrados que estamos a ellos, es que Sony tratara de exprimir la gallina de de los huevos de oro, o lo que es lo mismo, apretarle los huevos al encumbrado estudio Naughty Dog para que medio año nos ofreciera una nueva entrega. Afortunadamente no ha sido así y Naughty Dog ha podido preparar cada uno de los 4 juegos que ha lanzado en estos nueve años, y cada una de estas entregas ha supuesto una mejora significativa a nivel visual a la entrega anterior. Una serie de juegos bien hecho, realizados con un mimo y un buen gusto exquisito y han conseguido que tantos los que juegan, como los que escribimos de lo que jugamos, coincidamos en que resultan un trabajo excepcionalmente bien realizado. De esos que se deben estudiar en las escuelas de creación de videojuegos…

Más allá del impecable nivel técnico de cada nueva aventura de Nathan Drake, de lo fantásticas de sus aventuras, lo vertiginosa que fuera su acción y lo inteligentes que resultaran sus puzzles, yo (ahora como jugador), me quedé prendado de la saga Uncharted por el carisma de su protagonista, por el buen uso de los secundarios en las tramas, y porque Naughty Dog conseguía en cada entrega sorprenderme con un misterio arqueológico que era la excusa perfecta para reencontrarme con unos viejos amigos. Suena a tópico, pero es que Nathan Drake me cae realmente bien. No puedo decir eso demasiados protagonistas de videojuegos. Te puede caer bien Super Mario, pero no te irías a tomar unas cañas con un falso italiano monárquico de medio metro con hidrocefalia, un bigote de hipster, que viene de desatrancar no sé qué cañería y que está mucho más interesado en el consumo de setas que en una conversación interesante. Además suele traer a su hermano, que siempre bebe de gorra… El caso es que los guionistas de Uncharted siempre han conseguido poner una réplica inteligente en los diálogos que escribían para Nathan Drake, aunque fuera en plena lluvia de balas. En la mejor tradición de Indiana Jones, una influencia que más que tratar de ocultar, creo que Naughty Dog ha sabido lucir como una medalla bien ganada.

Es un resumen un tanto apresurado de los motivos por los que soy un fan declarado de la saga que trata de jugarse todos los años, al menos uno de los títulos de la franquicia. De lo que quiero hablar en este texto es de la elegancia que ha demostrado Naughty Dog al echar el cierre, al parecer de momento, de la saga. Y de paso, de Sony por permitirlo. Dejar aparcada una franquicia rentable en estos momentos parece una locura, viendo cómo se perpetúan ciertas IPs año tras año en las estanterías de novedades. Y resulta todavía casi más inimaginable en este modelo industria si tenemos en cuenta que la franquicia no muestra signos de agotamiento. Ya tocaba, por ejemplo, que Ubisoft para el ritmo de lanzamiento de la saga Assassin’s Creed, más cuando cada lanzamiento suponía un bochornoso diluvio de memes debido a los bugs en la fecha de lanzamiento, al downgrade terrible respecto a lo mostrado en el material promocional y a un desgaste excesivo de las ideas y mecánicas que no terminaban de cuajar correctamente en cada nueva ubicación temporal propuesta en los distintos lanzamientos. Comprendo que en ese caso se quiera poner en barbecho una saga. O hacer como Activision, y a la también sobreexplotada marca Call Of Duty tratar de buscarle nuevos escenarios, disfrazándola tanto de otro tipo de juegos que bien parece una saga completamente distinta. La elegancia de Naughty Dog ha sido la de ofrecer una salida elegante a su personaje, un personaje querido. Sin los guionistas originales que le dieron forma ya a bordo (que ahora andan en EA dando forma a un misterioso título de Star Wars), Uncharted 4 despide a Nathan Drake de una manera atípica. Cuando el material promocional confirmaba el lanzamiento de un nuevo capítulo de la saga, que ya daba por hecho que sería el último, no fuimos pocos los que pensamos que Naughty Dog mataría a Drake. Esperábamos una muerte épica, un sacrificio heroico. Yo al menos. Pero la despedida de Drake resulta un agradable retiro. No cabe duda de que el protagonista, con su pelo cano y sus años a cuestas, todavía podría ofrecer alguna historia trepidante… Pero me ha resultado mucho más satisfactoria, a nivel emocional, esta despedida crepuscular, en la que Nathan cuelga las botas de montaña y decide que lo que realmente quiere hacer, lo que realmente le llena ahora, no es la caza de ningún tesoro legendario, sino simplemente disfrutar de su vida familiar. Y que le quiten lo bailado. Será que yo también peino canas y me hago mayor, pero me parece el final correcto para este personaje, que no deja de ser una pequeña lección vital, que yo vengo a interpretar por “cada cosa tiene su momento y su edad”. Y a Nathan le ha llegado la edad de contar batallitas mientras que, por ejemplo, una rejuvenecida Lara Croft toma el testigo de los saltos imposibles y las ciudades perdidas en la selva en los nuevos y estupendos juegos que retoman la saga. ¿Hay sitio para un Drake habiendo regresado (y en mi opinión, mejor que nunca, Lara Croft? Bueno, creo que esta nueva Lara Croft le debe mucho, muchísimo, a la saga Uncharted, de ahí que pueda sumar otro ejemplo de honradez a esta despedida que Naughty Dog le hace al personaje.

El último detalle de calidad y elegancia no por evidente deja de ser importante. Y es que Naughty Dog cierra la saga con un juego que es, de nuevo, una obra maestra. Un hito de juego con el que medir el resto de lanzamientos de este año, y seguramente de los próximos. Diré, siendo muy justo, que a pesar de sus preciosos entornos, de las siempre fascinantes animaciones y demás bondades que adornan los juegos de Uncharted, tal vez (y sólo tal vez) el juego resulte un pelín menos espectacular que otros lanzamientos recientes en este sobresaturadísimo mercado. Tal vez Uncharted 4 tenga algo menos de impacto del que en su momento tuvieron sus anteriores entregas. Yo puedo decir que Uncharted 4 no ha conseguido desbancar a Uncharted 3 como mi juego preferido de la franquicia. Y que tal vez no termine siendo mi juego preferido del año. Eso no quita, permitidme que insista, en que se trata de una obra maestra del género, y que más allá de su valor como mero producto de entretenimiento audiovisual, como fan me ha dado una satisfacción emocional que muy pocos (¡poquísimos!) juegos han logrado darme. Una muy complicada tarea que ha supuesto una muy agradable experiencia.

Con todo esto, y a pesar de que por el momento parece que es el final definitivo de Uncharted, ¿se trata de un cierre definitivo? Quién sabe, como os decía antes, estamos tan mal acostumbrados a que esta industria se hurgue en los bolsillos en busca de calderilla emocional con la que revitalizar sus sagas y beneficios asociados, que tampoco me sorprendería demasiado. Tal vez sí que me desagradaría, ya que menguaría significativamente el significado de este Uncharted 4 y en consecuencia de los valores que en este mismo texto le estoy otorgando. En cualquier caso, no parece que sea algo que pueda ocurrir pronto… ¿Una historia anterior a los hechos narrados aquí? ¿Una aventura protagonizada por la hija de Nathan y Elena? No es descabellado, ya lo hemos visto otras veces… Pero precisamente por eso creo que no ocurrirá. Uncharted siempre ha sabido dar algo nuevo, incluso cuando se trataba de hacer lo mismo que hacían los demás. Y lo ha hecho casi siempre mejor.

Uncharted 4 ha logrado que la despedida de la saga sea un poco menos amarga. Nos ha cambiado las expectativas de un nuevo Uncharted dentro de un par de años por un cierre bien realizado y significativo. Eso no quiere decir que Naughty Dog esté pensando en dejar de hacer juegos… ¿Llevará algo nuevo al próximo E3?

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¡Oh, mírame, estoy haciendo feliz a mucha gente! ¡Qué bien! ¡Soy un hombre mágico! ¡Del pais feliz! ¡De la casa de gominolas de la calle de la piruleta!

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