VALEROSAS. Mujeres que molaron demasiado.

La lucha contra el heteropatriarcado no se hace en las redes sociales y sin nociones ideológicas. La única forma de cambiar las cosas es actuando y luchando. Y las mujeres de Valerosas lo saben.

Por Joe Runner.

Dijo una vez Rosa Luxemburgo: “Quién no se mueve, no siente las cadenas“. Y uno podría creer que esta frase de la pensadora polaca podrían haber caído en desuso debido a los tiempos modernos que vivimos o que posee un mensaje alejado de la realidad, pero no podemos estar más equivocados. Estamos viviendo uno de los momentos más oscuros en cuanto a libertades y al uso del terrorismo como motor perfecto de esta gran factoría que es el mundo, en el que el constante miedo a guerras contra cocos como los pseudo-comunistas, la masacre permitida por ciertos países o el pavor a un poder yihadistas colocado por la misma USA, son el pan nuestro de cada día. A microescala nacional la cosa no anda mejor: comunistas perseguidos y encarcelados sin razón aparente, corrupción de la misma cúpula que maneja el país o la criba de derechos a los ciudadanos de a pie, por poner algunos ejemplos. Sin embargo no cesamos de caer en esta vorágine de conformismo y falta de información, en el que la sabiduría de Wikipedia y el rechazo a la Historia real se están asentando como los cimientos de una sociedad que no quiere despertar de un letargo que no le beneficia en ningún aspecto. Está claro que es una posición difícil la de intentar cambiar algo que parece tan inamobile y enraizado, pero creo que debemos hacerlo y tenemos un ejemplo muy claro, que siempre pasamos por alto, que nos demuestra que hay que luchar siempre contra el sistema instaurado. Sobre todo cuando éste es injusto. Y ese gran ejemplo son las mujeres. Porque ellas tienen que nadar siempre contracorriente para no dejarse arrastras por unos cánones retrógrados y misóginos. Pese a que todavía haya ciegos que no quieran admitirlo…

En la obra de Valerosas de Pénélope Bagieu, la autora francesa nos muestra un total de treinta mujeres (salvo la banda de música The Shaggs o las heroínas de la revolución dominicana Las Mariposas, que cuentan como grupo) que tuvieron algún tipo de repercusión histórica o que se impusieron al sistema patriarcal para lograr sus sueños. En esta lista no figuran personajes típicos como Marie Curie, Juana de Arco o Hipatia. En Valerosas se deja un hueco para todas aquellas que la historia, escrita por hombres, no ha querido recordar o las ha relegado a un lugar en el que han perdido todo tipo de credibilidad. Es gracioso comprobar como muchas de ellas han tenido unas vidas tan increíbles y han sido tan carismáticas, que si en vez de vagina hubiesen tenido un pene, ahora serían reconocidas como héroes. De hecho, la mayoría de grandes figuras masculinas son tan mediocres en comparación con nuestras protagonistas que es insultante. Todas ellas fueron vistas como bichos raros o simplemente ignoradas por ser mujeres. Algo que, aunque nos cueste reconocerlo, sigue sucediendo. Para muestra, un botón: en España el 54% del alumnado matriculado en los institutos son mujeres, asciende a un 58% cuando hablamos de máster, pero sólo el 21% tienen cargos de dirección y cátedras en las universidades públicas. Y eso sin hablar de la diferencia de sueldo, que llega a la friolera de una diferencia de más del 30% con los hombres. Casi nada.

La forma de contarnos sus historias por parte de Bagieu es mediante un arte simple y sencillo que hace su función narrativa a la perfección. Sin llegar a ser un estilo típicament estético al uso, es muy agradable a la vista y nos recuerda a cada una de sus protagonistas pese a la simplicidad con la que lo hace, además de unas splash-pages brutales al final de cada hisoria. Según cuenta la autora, todo esta recopilación de información sobre estas grandes olvidadas de la sociedad se debe a que comenzó a trabajar en un periódico en el que se encargaba de dibujar pequeñas tiras cómicas semanales, por lo que decidió hacerlo de cada una de ellas. Cada vez que descubría a estas protagonistas, se daba cuenta de que eran tan o más importantes que las grandes figuras históricas que reinan en los libros de Historia que siempre nos muestran de pequeños. Es por eso que decidió recopilarlas todas en esta obra y mostrarle al mundo unos cachitos de historia perdida. Está claro que todavía se deja muchas mujeres (pero que muchas) fuera de esta pequeña lista, pero es que también es imposible meterlas a todas y, al fin y al cabo, no deja de ser una obra pesonal. Sin embargo, no puedo dejar de echar de menos a Liudmila Pavlichenko, pero puede que su cariz belicoso tampoco cuadre mucho con la obra.

Sí, me he dado cuenta de que no he nombrado a ninguna de estas mujeres durante toda la reseña, más que nada porque creo que gana mucho más si las vas descubriendo conforme lees el cómic. Porque, por raro que parezca, contamos con una versión española para todos aquellos que no les guste leer en inglés. Ya sé que la autora es gala, pero es que la edición española y francesa están en desventaja con la anglosajona, que cuenta con un tomo recopilatorio y es más asequible económicamente. Esto lo digo como un mero lector más de cómics, que se preocupa por la relación calidad-precio y no le gusta malgastar el dinero. Está claro que si no entendéis el idioma, siempre podéis ir a morir a la edición española de Dibbuks, pero sale por el doble de precio y es en dos tomos. Sea como fuere, me parece una lectura necesaria, independientemente de que seas un lector de cómics habitual o no, ya que te descubre una cantidad de personajes femeninos que no deberían ser olvidados nunca. Y, quién sabe, quizá puede que aprendamos algo de ellas y seamos capaces de rebelarnos contra todo este mamotreto de sistema que tenemos montado, porque ya es hora de reaccionar.

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Acerca de Joe Runner 40 Articles
Cuenta la leyenda que un zhéroe entró en una isla llena de cabezas cortadas...

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