‘DESASTRE’, el arte del cómic espejo.

Cierro la tapa, apago el pitillo que tengo a medias y voy al baño. Me miro al espejo, y en él veo a Berta, la protagonista de ‘Desastre’, la última obra de Mamen Moreu. Mi barbaca, mis gafas del cerca y mis pendientes de niño rebelde han desaparecido. Solo la veo a ella. Mimetizada conmigo, mimetizado con ella. Sonríe, sonrío. Tiene los ojos rojos. Rojos de llorar. Primero de pena, después de risa y por último de alegría. Esta muchacha, lucha por conseguir lo que much@s, en nuestras propias vivencias, hemos conseguido. Romper con el miedo y el convencionalismo de la sociedad. Cambiar la piel del confort y mutar hacia un ser distinto. Vivir y padecer el largo proceso que va desde el ‘me odio’ al ‘me quiero’. ¿Lo conseguirá ella? Bienvenidos mundo de Berta y al tebeo espejo.

Por Ramonet Daví

Indiana, mi perro, ladra y vuelvo al mundo real. En el espejo ya me veo de nuevo y recuerdo que tengo este artículo a medias. Me lío otro ‘piti’, miro otra vez a la portada. Le froto la cabeza al perrito y le doy al play del reproductor de música. Suenan los ‘Dead can Dance’. Tecleo.

Hace unos años, en 2014, cuando Mamen Moreu sacó a la luz su primer trabajo largo, ‘Resaca’, también con Astiberri (y el que recomiendo fervientemente, nuestra reseña aquí) a parte de significarle una nominación al Premio a la autora o autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona de 2015, sentó las bases de algo que es muy complicado conseguir en el mundo del tebeo, o en cualquier mundo que requiera del arte. Se creó una voz propia. Una forma personal de entender el lenguaje del cómic.

Quizás alguien afirme que el costumbrismo moderno es una forma de contar historias utilizado por otr@s autor@s, pero cuidado, esta autora de Huesca que empezó sus andaduras en la revista ‘El Jueves’ allá en 2009, consigue dotar con el humor y la naturalidad a este modo de escritura y ahí, es donde reside su genial voz.

Además, estamos hablando de una autora completa, es decir que acompaña sus guiones con su dibujo y color, que permitidme la licencia de vocablo malsonante, son cojonudos, y que ha ido perfilando (sin perder ni pizca de su personalidad) a lo largo de estos años. Ese combo pues, aporta a su trabajo esa voz alta y clara que define un trabajo digno de ser leído y respetado.

Pero centrémonos en ‘Desastre’, para entender mejor la enjundia del asunto que hoy nos atañe.

¿De qué trata?

A lo largo de las 88 páginas a todo color que componen esta bonita edición de Astiberri en formato rústico con solapas, vamos a conocer a Berta, una chica de 35 años que vive una vida como la que puedes vivir tú o puedo vivir yo. Es decir, una vida normal y reconocible. Tiene un novio con el que las cosas no le van nada bien. Se resiste a ver la realidad de la situación, porque la costumbre es el peor enemigo de la valentía y vive diariamente en un mar de dudas, en el que encima no pesca nada de sexo. ¡Buf! A parte, el trabajo que tiene no le gusta y si eso ya es malo, encima tiene un jefe que deja mucho que desear. Su vida social es básicamente penosa y sus padres la siguen tratando como si todavía creyera en los Reyes Magos. Un auténtico desastre, vaya.

¿Qué hará Berta para deshacer este enredo? ¿Seguir el cauce del Río Confort, o remar en el sentido contrario?

Amigas, amigos, la respuesta se esconde en sus páginas, así que ya sabéis que os toca.

Volviendo a la voz propia que os comentaba unas líneas más arriba y profundizando más en el estilo del tebeo, la autora nos cuenta la vida de Berta a través de gags inteligentes y perspicaces. Con distintas elipsis temporales en el día a día de la protagonista, nos plantea situaciones de su vida cotidiana ya sean dramáticas o divertidas, y lo hace de forma sencilla y contundente.

Con una narrativa que ayuda y hace fácil su lectura y comprensión, y distintas composiciones de página que se adecuan perfectamente al propio gag con el que nos describe cada una de las situaciones. Con el humor suficiente para hacerte soltar una carcajada o sacarte una sonrisa pero sin perder la profundidad del hecho dramático que en esos gags se está narrando. El humor, a parte de hacer reír, también puede conmover o emocionar, y en eso, Moreu es una verdadera artista

Además, muy acertadamente, la autora utiliza la metáfora gráfica y narrativa de la simbiosis con los alienígenas, en situaciones en las que la protagonista se siente como un bicho raro, dotando así a la historia de nuevo de ese juego del drama-comedia en el que se mueve toda la obra.

En todos estos momentos que describo son en los que tebeo hace su efecto espejo. Empatizando con los protagonistas y reconociéndote como lector@ en esas situaciones que, de alguna forma, directa o indirectamente, tod@s hemos vivido o sufrido con más o menos intensidad.

‘Desastre’ es uno de los tebeos que recomendaría al más aficionad@ a este mundo, al más novat@ o a alguien que en su vida haya leído un cómic. ‘Desastre’ es uno de esos cómics que te hace comprender este arte como un lenguaje propio para contar historias. Tan propio como lo pueden ser el cine o la literatura. ‘Desastre’ es un claro ejemplo de porque un@ se debe introducir en el noveno arte. Disfrutar de él y amarlo. ‘Desastre’ es el tebeo que tienes que leerte en cuanto puedas.

Y cuando lo termines, haz como yo, mírate al espejo.

Berta te estará esperando en él.

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