Elephantmen: No juzgues un cómic por su portada con híbridos humano/animal

Elephantmen es el cómic independiente sobre híbridos animal/hombre que después de 80 números en Image Comics me he decidido a empezar a leer. Que no te engañe la premisa, hay un cómic genial ahí dentro.

Por Javi Jiménez.

En el cómic hay premisas que son difíciles de ver en cualquier otro medio. No sé si será por la combinación de narrativa textual y visual, capaz de poner sobre el papel conceptos más difíciles de aterrizar en otros medios más unidimensionales. O quizás será porque el cómic no se toma a sí mismo demasiado en serio. No nació como haute culture con los prejuicios que eso conlleva pero a cambio tiene la ventaja de una libertad creativa sin precedentes. Incluso para dar forma a los conceptos más ridículos, a priori, posibles.

Por motivos como estos Elephantmen, creado por Richard Starkings y Moritat, ha podido durar más de 80 números más varios especiales en la editorial Americana Image Comics (cómo no). A pesar de estar bastante acostumbrado al medio y que no soy de los que me amilano con las premisas, qué quieres que te diga, ver en la portada a estos elefantes y otras razas de hombres animales no me invitaba precisamente a devorar el cómic. Igual que a Jonathan Ross, el encargado del prologo, la idea me parecía demasiado tonta. Aunque pensado fríamente, ¿Qué cómic de superhéroes sobrevive a la fría razón?

Aún así, en un rincón de mi mente estaba Elephantmen en la lista de pendientes. Después de mucho tiempo con la idea en la cabeza por fin se dieron las circunstancias y empecé el primer volumen:

En un futuro cercano, los resultados de la experimentación con embriones de animales y seres humanos ha creado una raza híbrida de animales antropomórficos con capacidades cognitivas a la par del ser humano. Por supuesto se creo a estos seres no con otro propósito que el de ser temibles máquinas de guerra. Tras ser liberados de este propósitos, estos Elephantment únicos en su especie y destinados a la desaparición tratan de buscar su lugar en un minuto que les odia.

Por una parte el cómic trata el drama personal de los Elephantmen. Cuando son liberados y pasan a tener una vida civil se enfrentan a una sociedad que les juzga por su aspecto amenazador y por su pasado militar. Aunque los juicios de la sociedad son duros ninguno lo es más que el proceso mental de deconstrucción al que se tienen que enfrentar los Elephantmen, cuyo cerebro fue lavado desde el principio de sus vidas por su creador para convertirse en máquinas de matar bajo su control. También les torturan los recuerdos de las masacres que realizaron y viven con su trastorno post traumático como tantas veces hemos visto tratado en el cine con relación a Vietnam.

Cada uno de ellos vive la vida que puede. Los protagonistas Ebenezer “Ebony” Hide y Hieronymus “Hip” Flask forman parte de las fuerzas de seguridad de los EEUU como delatan sus gabardinas y fedoras. Así nos meten de lleno en una trama negra que chorrea

crimen, barrios

bajos y whiskys dobles a media mañana. Estos protagonistas que podrían parecernos ridículos por su aspecto están bien tratados para lograr superar esos prejuicios. Los protagonistas son carismáticos, su presencia sobre el papel es imponente y sus personalidades son complejas y sobresalen de su encarnación en el papel.

 

No solamente Elephantmen es poco convencional en su premisa, también lo es en el formato de sus historias. Cada número

aparece como un recopilatorio de historias cortas en las que intervienen diferentes dibujantes y guionistas en las que se alterna la trama principal y otras historias secundarias y flashbacks del pasado. Cada dibujante aporta su granito de arena en la estética del cómic. Diferentes estilos y

diferentes formas de narrar que  ponen de manifiesto el icónico diseño de los personajes. Se nota que estos dibujantes están interesados en explorar la estética de los Elephantmen por su poca

convencionalidad. Pocas veces tienes la oportunidad de dibujar cómic noir protagonizado por un elefante y un hipopótamo antropomórficos.

Elephantmen es un cómic muy maduro a pesar de lo que pueda parecer. No se cortan ni un pelo al tratar temas adultos. Uno con un fuerte impacto es el lado que más bebe de la ciencia ficción y que explora los orígenes de los Elephantmen. Y otros como la violencia cruda, la política o el existencialismo que contrastan fuertemente con la estética de los personajes. Aunque Elephantmen tiene su lado amable. Esta es una serie polifacética y por supuesto tiene sus dosis de corazón. No falta el sentimiento en las páginas por ejemplo por medio de una niña que ven a los Elephantmen como peluches gigantes. Y el cómic se enorgullece de explorar esa dirección cuando de repente aparece en este primer volumen recopilatorio una historia del pirata hipopótamo en un fabula bastante amable y maravillosamente dibujada.

Me gustaría haber leído más antes de contaros mi experiencia con Elephantmen porque es una serie que promete mucho contenido interesante y que su cantidad de fans nos hace ser optimista con respecto a la calidad del resto de la serie. En nuestro país permanece inédita seguramente porque una serie tan larga y extraña no augure un éxito comercial inmediato. No lo fue en el país de origen y una labor de promoción muy intensa (y cara) sería necesaria para hacerla funcionar. Nunca digamos nunca. Se tratan de buenos cómics y algún día verán la luz en nuestras tiendas. Y si no y te atreves con el inglés el material original te estará esperando para un viaje que no te esperas. ¡Larga vida a los Elephantmen!

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Acerca de Javier Jimenez 216 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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