INVENCIBLE. El mejor cómic de superhéroes del universo.

El proyecto superheroico de Robert Kirkman que le hizo ganarse un respeto entre fans del medio y aquellos desencantados que ya no creían en este tipo de historias. Larga vida a Invencible.

Por Joe Runner.

Hay cosas que la mente relaciona de manera automática, en ocasiones ni siquiera de forma lógica, que nos tiene en un eterno sin vivir cuando no se dan de manera espontánea. Como cuando eres pequeño y el vaso de leche caliente es el preámbulo a irse a la cama a dormir. No falla. Si P, entonces Q. Luego ya de mayores cambiamos ese tipo de relaciones, pero las transformamos por otras. En mi caso me sucede que cuando hay ciertas series o cómics que son noticia por alguna u otra razón, estoy esperando la pertinente reseña de Jorge Villar. Ya sea por todo lo relacionado con Bruce Campbell, The Walking Dead, Samurai Jack o, por ejemplo, el proyecto pijamero independiente de Robert Kirkman: Invencible. La cuestión es que ya hace más de tres meses que se publicó el último número de esta colección y se me hace raro no encontrarme con un artículo escrito por el señor Villar, el cuál se halla en una batalla intergaláctica con una raza invasora de humanoides azules que envejecen a una velocidad acelerada, en comparación con nosotros. Está claro que no hay nada en las noticias que confirme todo lo que os acabo de contar; de ser así el pánico general sería incontrolable y todo el esfuerzo sobrehumano que está realizando nuestro compañero no serviría de nada en absoluto. Así que, debido a su clara falta de tiempo libre para realizar el análisis que se merece tal colección, me veo obligado a suplirle por el bien de la humanidad. Espero poder estar a la altura de aquel que me descubrió todo este gran universo y haceros ver, igual que hizo él conmigo, que no podéis perderos este cómic por nada en el mundo. Ni siquiera por una amenaza intergaláctica con una raza invasora humanoide azulada. Para eso ya está Jorge…

Para aquella persona que todavía no sepa nada de la historia de Invencible, ésta se centra en la vida de Mark Grayson, un chaval que es hijo del superhéroe más poderoso de la Tierra, Omni-man, y que vive en el anonimato con él y su madre, comportándose como un adolescente normal y corriente. De hecho tampoco tiene que fingir demasiado, ya que hasta que no cumple los 17 no comienza a desarrollar los poderes innatos de un viltrumita (raza humanoide extraterrestre a la que pertenece su padre) y a partir de ese momento intentará emular a todos sus grandes ídolos pijameros. Los pasos a seguir son los típicos: conseguir un nombre con gancho, un traje molón, enrolarse en un supergrupo de héroes y llevar una vida totalmente típica cuando no ejerza de su alter-ego, llamado Invencible. Parece que estemos ante la típica historia pijamera de manual que encontramos todos los meses en las dos grandes editoriales, ya que nuestro protagonista se encontrará con otros héroes con los que tendrá que convivir, villanos muy malvados que buscan apoderarse de todo el globo y exámenes sorpresa que te aseguran un añito más siendo el último de la clase. Pero la mente enferma de Kirkman no respeta absolutamente nada y pronto comienza a poner todo patas arriba.

¿Sabéis aquello de que nunca muere nadie en los cómics de superhéroes? ¿Aquellos giros de guión totalmente previsibles y que dejan el paradigma tal y como comenzó, salvo por algún estúpido cambio? Pues bien, aquí todo eso no tiene ninguna cabida. Mark pronto aprenderá que la vida es tan cruel como salvaje cuando se trata de seres con poderes más allá de lo natural, fuerzas sobrehumanas o culturas más allá de nuestro querido Sistema Solar. Aquí no hay nada sagrado, todo y todos los que pasen por el guión de Kirkman están expuestos a sufrir las mayores desgracias, aventuras, victorias, derrotas, pérdidas o paranoias a las que el escritor pueda imaginar. Lo mejor es que todo lo que sucede está previamente meditado y planificado, dejando un margen de maniobra increíble para el autor a la hora de añadir o quitar ideas o conceptos. Al contrario de lo que pudiera parecer, la historia no se resiente pese a lo larga que es y esa sensación de que todo está planeado para que encaje a la perfección la sentimos hasta el mismísimo último número, que bien podría haber sido uno más en toda la colección.

También hay que hacer especial mención al apartado artístico, que siempre ha sido de órdago. Con ese estilo tan particular y atípico en los cómics pijameros hasta la fecha, el camino lo abrió Cory Walker ganándose muy pronto el corazoncito de todos los lectores del cómics, aunque sólo se encargó de dibujar los primeros siete números. Si hablamos de Invencible el nombre propio que nos viene a la cabeza cuando pensamos en el arte es el de Ryan Ottley, que comenzó algo titubeante supliendo a su compañero y emulando su estilo de dibujo, pero que poco a poco dejó claro que nos encontrábamos ante uno de los grandes dibujantes del noveno arte, con un marcado estilo propio. No en balde su llegada a la nueva colección de Spider-man ha servido para que muchos que ya no se acercaban al personaje marvelita hayan vuelto para poder continuar leyendo a su dibujante preferido. Tampoco hay que olvidar el trabajazo a los colores de Bill Crabtree y Francisco Plascencia, que siempre han estado impecables. Todo un win-win para la serie insignia de la sección de Image, Skybound.

No existen las excusas a la hora de no hincarle el diente a esta obra, ya que está siendo publicado por Aleta en nuestro país en tomos recopilatorios, por lo que lo tenéis bastante fácil para haceros con esta auténtica maravilla. Lo que realmente hace tan difícil que Invencible sea reseñado (y que me deja atónito) es que no puedes contar absolutamente nada de lo que sucede en sus páginas porque sería haceros serios spoilers. Y manda narices que una serie tan larga sea capaz de mantener ese ritmo desde principio a fin, obligando a instar a la gente que lo lea sin casi ningún tipo de referencia real. La idea final sería que si te gustan los cómics de superhéroes, éste te encantará. Pero si por contra, lo tuyo no son las historias pijameras, tranquilo, también te va a gustar. Porque estamos ante uno de los mejores cómics que jamás se han realizado en el noveno arte y ante el mejor cómic de superhéroes del universo.

Y punto.

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Acerca de Joe Runner 46 Articles
Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Isla. Vivo mejor que quiero.

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