La vida es un buffet libre y nos estamos atiborrando a pan

¿Cansado de tragarte episodios de una serie que ya no te gusta por terminar la temporada? Nos pasa a todos. Ha llegado el momento de parar.

Por Javi Jiménez.

Hace una semana hice algo que no suelo hacer nunca: hacer caso a un anuncio. Apareció en mi feed de Facebook un anuncio de un juego de móvil. Aprovechando que en mi nuevo móvil caben más de 4 aplicaciones decidí darle una oportunidad. El juego, llamado Almost A Hero tenía buena pinta: un RPG clicker en el que vas consiguiendo héroes y superando oleadas de enemigos y clickando como un poseso para lanzar ataques de tu anillo. Nada excepcional, bien equilibrado, bastante adictivo sobre todo al principio y sin un pay to win demasiado evidente que suele ser un mal endémico en casi cualquier juego gratuito.

El primer día probablemente jugué durante una hora seguida. El segundo probablemente también. Siempre he sentido que la novedad en mí es muy poderosa y cuando algo me interesa me obsesiono con ello. El caso es que el jueves dejé el juego. Lo desinstalé y ya está.

No es la primera vez y probablemente no será la última y la cosa es que no puedo evitar sentirme culpable. He pasado unas cuantas horas entretenidas, ni siquiera he dejado de hacer una u otra cosa por jugar, simplemente he estado jugando en esos momentos muertos del día a día. Así racionalizando cualquiera podría pensar en que no tiene la mayor importancia. ¡Demonios! Ese tiempo probablemente lo hubiera gastado haciendo scroll en alguna red social, leyendo botes de champú u ojeando alguna revista. Y sin embargo la sensación final es que he tirado a la basura mi tiempo. Parte del problema es que ni siquiera he cumplido alguno de los objetivos del juego. Simplemente en cuanto me he cansado de él lo he desinstalado. Done. Caput. Fin.

Nadie sale ganando con que tú puedas decir esto.

Quizás tengo una muy pequeña obsesión con la completitud. Casi siempre ha sido así. No podía estar leyendo dos libros al mismo tiempo, incluso no solía ver dos series a la vez. Por norma general empezaba un libro, lo acababa e iba al siguiente. Eso de tener una pila con varios libros con el marca-páginas puesto en diferentes páginas no era mi estilo. Tampoco que en netflix apareciera en seguir viendo más de una serie con temporadas a medias. Metódicamente empezaba una serie y veía una temporada completa antes de pasar a otra.

Y estos no son los trastornos más raros: ver series y películas a mayor velocidad de reproducción, escuchar podcast a x2, jugar durante miles de horas para conseguir logros absurdos en los que no media la diversión…

Son todo síntomas de un mundo gamificado,  basado en los objetivos, en el que parar significa la muerte, siempre hay que seguir ver la próxima serie de gran audiencia, terminarla para poder juzgarla, terminar ese juego que no te divierte para obtener el logro, completar el reto de lectura de Goodreads… Sobreponemos ese nanoinstante de completitud al ver los créditos del final, un mensaje que nos informa del logro… al mismo sentido del consumo de un producto de entretenimiento. Hemos olvidado en este caso que lo importante es el viaje, no el resultado.

Nuestro objetivo.

Por eso nos produce ansiedad ver la pila de series por ver, los juegos cogiendo polvo virtual en Steam… Mientras estamos consumiendo aquello que ni siquiera nos divierte. Hay que plantarse, decir basta a este sinsentido. La oferta cultural hace mucho tiempo que es muy superior a nuestra capacidad de consumo, por mucho que podamos acceder a todos esos contenidos a golpe de click. Esto no nos debe producir ansiedad, al contrario, nos debe liberar para bajarnos de una serie al segundo capítulo por mucho que digan que mejora en la cuarta temporada, de dejarnos un juego a mitad, un libro o lo que nos apetezca. Pasó el tiempo de ver películas malísimas en la tele porque “es lo que echan”. Hay abundancia, regodeémonos. Como en esos banquetes de 100 platos en los que siempre acabas cascándote el plato de gambas con salsa cóctel. Busquemos nuestras gambas cóctel y, simplemente, disfrutemos.

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Acerca de Javier Jimenez 216 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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