Maniac. Gato por liebre.

Maniac es la serie de Netflix que conocerás por las coloridas marquesinas de los autobuses de tu ciudad. Porque Emma Stone y Jonah Hill la protagoniza. O quizás por su logo estilo IBM. Yo desde este momento la conozco por ser la serie que más me ha decepcionado de la producción propia de Netflix.

Por Javi Jiménez.

Para que algo te decepcione tiene que pasar por tres estados. El primero o estado de interés, conoces la serie porque ves una pasada de tráiler y tu cerebro (hábilmente modificado por los especialistas en marketing) construye una idea. El segundo estado o estado de test, en este estado se te presenta el producto y es consumido. Una vez consumido el tercer estado, conclusión, comparas la imagen mental creada en el primer estado y la experiencia producida en el segundo. Sí la percepción previa es peor a la realidad se produce la decepción.

Maniac me ha llevado de la mano por los tres estados. ¿Es una serie mala o simplemente han jugado con nuestra percepción? ¿Dónde está el problema en el primero o en el segundo estado?

Sobre el papel Maniac es una serie perfecta. Solamente hay que echarle un ojo al reparto la increíble Emma Stone y Jonah Hill como protagonistas, Justin Theroux como secundario de lujo acompañado por su peluquín Sonoya Mizuno. Todo el espectáculo dirigido por Kary Joji Fukunaga galardonado con un Emmy por la dirección de la primera temporada de True Detective. Todo este capital humano metido en una historia que olía a un viaje de ácido alucinante a través del alma humana.

La realidad… Bueno, tal vez sí que ha sido algo así.

 

Maniac tiene la consideración de mini serie pero realmente lo que es es una película larga. No sé quién ha sido el encargado de hacer los cortes entre episodios pero no acaban de cuajar en un formato verdaderamente episódico. Sí, está disponible en Netflix y muy posiblemente pensado para consumir en grandes cantidades pero se hace raro tener esta división episódica en lo físico pero no en lo formal a pesar de que algunos episodios sí que lo consiguen y que la duración variable de los episodios parecía afirmarlo.

Muy probablemente su primer episodio sea el mejor y el que más se aproxima a la idea que tenía de ella. El nivel de producción es muy alto y se nota bien dirigida. Sin embargo no da lo que parecía ofrecer. Maniac va de gente incompleta que no es capaz de vivir un presente sano ya sea por un trauma pasado o por una enfermedad mental. Esta gente va a formar parte de un estudio clínico que promete curarles de forma casi mágica trasteando con sus mentes. Sin embargo algo sale mal causando que los personajes protagonistas se encuentren en la mente del otro en las fases del experimento.

 

La serie abraza las posibilidades del mundo onírico con este concepto del viaje a la mente humana. Aprovechan la versatilidad de Jonah y Emma para que en muchos de estos capítulos cambien completamente de papel y de contexto. En un capítulo pueden ser una pareja americana puro whitetrash, en otro los protagonistas de un relato de fantasía épica y en otro más pasarse a ser confidente y detective en una historia policíaca. La coherencia de la serie aguanta por un hilo muy fino y la historia paralela en el laboratorio, aunque puede excusarse porque estas historias son bastante divertidas. Probablemente lo más destacable de esta serie es el sentido del humor.. Un humor bastante negro siempre escondido en las sombras para salir con un sonoro ¡SPONTIAK! La única pega es que a este humor no se le esperaba y el tono de la serie acaba fluctuando demasiado.

Terminas la serie y  te quedas con poco más que con lo que llegaste. Los personajes tienen el desenlace a sus tramas sin embargo no acabas satisfecho porque sus problemas y sus soluciones se van demasiado hacia el cliché. No nos importan demasiado estas tramas que son las principales y todo queda como un MacGuffin para ver a Emma Stone y Jonah Hill jugando a los disfraces. Sí, verdaderamente lo hacen bien y consiguen un producto entretenido.El problema es que Maniac debería ser algo más que eso. Maniac no está a la altura de las expectativas y me atrevería a decir a la altura de sus posibilidades. Esperábamos más y podrían habérnoslo dado.
Como ese gran cómico que cuando lo ves actuar tiene un mal día. Sí, consigue colar un par de grandes chistes que dejan ver lo que es pero él y tú sabéis que es capaz de mucho más. Maniac, podrías haber molado mucho más. Si Netflix mantiene su promesa de que sea una verdadera miniserie probablemente nunca sabremos qué podría haber sido.

O simplemente el problema conmigo y la serie estaba en la primera fase…. ¿Qué decís vosotros?

Sigue a La Isla de las Cabezas Cortadas en Twitter y en Facebook.

Acerca de Javier Jimenez 218 Articles
Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.