The Toys That Made Us: Sangre, sudor y lágrimas en 10cm.

La  producción de juguetes es una mezcla entre creatividad, arte, gente dispuesta a arriesgar y estudios de mercado, gente trajeada contando millones, abogados y grandes empresas. En definitiva es un caldo de cultivo para las grandes historias. Historias como las que cuenta The Toys That Made Us.

Por Javi Jiménez.

 

Soy la persona menos indicada para hablar de merchandising y menos todavía de nostalgia. Como ya sabéis,  en mi casa no entran más chismes de estos. Sin embargo The Toys That Made Us, una serie documental de ocho episodios producida por Netflix centrada en algunas de las franquicias de juguetes más famosas, se ha colado entre mis visionados. En Netflix España tenemos la primera parte disponible, cuatro capítulos centrados en Star Wars, Barbie, Masters del Universo y G.I Joe.
Cuatro episodios llenos del mejor salseo sobre juguetes que están profundamente arraigados en la conciencia colectiva. El documental a nivel técnico es bastante correcto, episodios de 45 minutos, muy editados pero que tienen un ritmo trepidante en los que vemos imágenes de los propios juguetes y entrevistas con sus creadores y gente cercana a la historia de estos juguetes. Historias llenas de claroscuros de esos que dan para pillar palomitas y ponerte los cuatro episodios del tirón.

Después de haber visto los episodios quedan claras las dos caras de este mundo que expone The Toys That Made Us. Por una parte, consiguen que por un momento coleccionar de forma compulsiva juguetes no parezca un grave caso de Diogenes o den una imagen del coleccionista como un tipo chungo, sudoroso y aficionado a las gabardinas. El documental habla de la nostalgia bien entendida, de cómo ese conseguir recuperar por un momento ese concepto abstracto de la niñez  mediante la adquisición y posesión de objetos capaces de hacerla tangible.  En más de un momento durante el visionado te dan ganas de conseguir alguno de esos juguetes que tuviste o en muchos casos quisiste de pequeño ahora que ya tienes algunos euros por ahí para gastar en recuperar un trocito de niñez. También es muy motivador ver a algunos de estos creadores, artistas al fin y al cabo que ven como sus creaciones acababan en el mejor de los casos en las manos de niños que las utilizaban para jugar y soñar y en el peor ver como su material se acumulaba en las cestas de descuentos y sus muñecas eran canceladas para dar paso a otras nuevas.

Por otro lado vemos el lado más industrial de los juguetes. Que las franquicias jugueteras mueven miles de millones nos lo ha enseñado Star Wars y ese hueco enorme que tienes en la cartera a fin de mes. Las peores trazas de capitalismo aparecen en la industria juguetera que en ocasiones como en Masters del Universo utiliza estudios de mercado para meterse en la mente de sus pequeños compradores para darles la droga que sus cerebros prepúberes necesitan. Se echa un poco de menos que en las historias no se entran en profundidad en temas de género y vemos como una pátina de ranciedad todavía baña la industria en la que las niñas juegan a la moda con sus muñecas y los niños juegan con “figuras de acción” de Star Wars, gente musculada, dragones e ingenieros. Entristece un poco ver que alguna de las opiniones de los entrevistados todavía queda algo de esto. En el caso de Barbie el tema está presente por los cuatro costados, aunque se pasa de puntillas aunque vemos como el motor del cambio de la línea editorial de la muñeca, una vez más, solo fue propulsado para tratar de mantener las ventas. Aunque nos enorgullece mucho ver como el 30% del público de Masters del Universo eran niñas, por mucho que las ejecutivas de Barbie dijeran que eso no podía ser. Dentro del lado corporativo The Toys That Made Us muestra la sombra de las prácticas empresariales tan alejadas de la magia infantil: atribuciones indebidas de creación de juguetes, intentos de eliminación de la competencia mediante líos legales y otros actos deleznables que empañan nuestros sueños de figuras articuladas y nostalgia de la infancia.

The Toy That Made Us es un documento de la sangre, el sudor y las lágrimas que se vertieron en estas pequeñas muñecas y figuras de plástico . Historias que van detrás de algunos de los protagonistas de nuestras infancias y que no apelan insistentemente a la nostalgia pues tienen consistencia por sí solas. Aunque no seas un coleccionista desquiciado como yo: The Toys That Made Us merece la pena.

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Consumidor experto, reseñador amateur. Me gusta la música fuerte, la ciencia ficción, las series animadas y así os lo hago saber.

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